Frases para el futuro

La buena voluntad es como la arena. Con ella puedes armar bonitos castillos que pueden llegar a ser muy grandes. Pero la lluvia, el viento, el mar y cualquier objeto físico atentan contra esos castillos como si conspiraran conjuntamente. Y como cada grano de arena es independiente y no tiene más lazo con cualquier otro que el de haber sido amoldado para construir el castillo, esos castillos son frágiles y no perduran en el tiempo.

El que aspira a cambiarlo todo, al final no cambia nada. El que aspira a pequeños cambios, al final lo cambia todo. ¡Viva la revolución industrial!

¿Para cuando un bebe nacido de un no binario?

Todo proyecto necesita un cabrón designado para señalar las fallas de una idea. La mayoría no es capaz de pensar en ningún defecto si no se les pasa por 220.

En política conviene tener menos memoria, porque algún día vas a necesitar la ayuda de quien menos quieres que te ayude.

La realidad no siente piedad por los ideales, y mucho menos por quienes los defienden.

Si algún día tuviera que vivir exclusivamente de donaciones de terceros sin una renta básica universal, es porque soy un completo inútil.

Lavado de cerebros es un término políticamente incorrecto para llamar a la educación.

Cuando el hombre no puede alcanzar las estrellas, torna su ira hacia sus cohabitantes.

Inculcarle necesidades a alguien tiene un precio muy alto.

Si el cuerpo es inmodificable, su forma debe bastar. Si el corazón no puede ser balanceado, debe pararse por si mismo. Si el alma no puede ser direccionada, hay que cederle el paso. Y si la mente está destinada a perderse, todo lo que importa es el presente.

Nadie corrige al que no grita su ignorancia.