Sonetos

Réquiem para un activista

Un nuevo ataque de ansiedad Toca las puertas de mi cerebro Tocaron el botón incorrecto Dando más responsabilidad A mí que ya no aguanto más De hacerme cargo de lo que el resto Confía que haga por afecto A causas de buena voluntad

Me bajo de la caminadora En la cual corrí toda mi vida Persiguiendo una utopía La que amoldó mi pensadora El forro de Eduardo que ahora Dos metros bajo tierra reía


Desalojo

Hacia la casa de rojo Ya se acercan los infantes De mirada perturbante, Vista desde el cerrojo Del portón. Con gran enojo Los ocupas habitantes, Reciben la fulminante Noticia de desalojo.

Justo en ese momento Cubrió el asentamiento Llamaradas tan gigantes ¿Qué era lo que pensaban? ¿Que a la fuerza arrastraban Los fiambres ocupantes?


Nocturno

Esta noche de tormenta en casa Van cayendo gotas un montón Gente en la calle corriendo pasa, Y yo inmóvil en un rincón Mi felicidad es muy escasa En mi alma hay un chaparrón En el botiquín, ninguna gasa Cubre las penas del corazón

Pero si un día soy invitado Seguro me va a hacer mal Yo soy insoportable tal cual Ellas temen estar a mi lado Mañana puede estar soleado Pero mi noche es sin final